domingo, 30 de abril de 2017

Soledad Compartida.

Abrazo la almohada conquistada con el aroma de tu cuerpo,
aspiro y suspiro el perfume embellecedor que tu ausencia propaga,
el vacío producido por la no presencia de tu generoso cuerpo
es el territorio salvaje donde mis manos naufragan a diario.

La hora del sueño pasó, y la verdad aún en camisón fue desnudando
mías ansias, mis lágrimas buscan cobijo en unas diáfanas sábanas que
propagan tu nombre, sin tu presencia, soy una marioneta necesitada de
una caricia que manipule mis deseos, mis últimas fuerzas de fatua
resistencia ,se desploman mientras otro amanecer beligerante me
recuerda de nuevo que vuelvo a ser un ser sin ser.


viernes, 31 de marzo de 2017

Inverno.

Esa sombra que se
asombra de su propia
mística sombra, ella
se contrae, se relame
contra esa pared
desnuda de luz cautiva.
Ella, juega al despiste,
en una rayuela infantil
de risas abatidas por la
 fricción de sus
opacidades.
Ella, impávida y
asombrada, busca su propia
mirada, retuerce su cabeza
y alarga su cándida mano,
prolonga su distancia en
su más íntima ausencia,
y consume después de
una profunda duermevela,
que ese sueño homérico
despierte en la más
lúgubre nada.

martes, 28 de febrero de 2017

Anochecer.

Huyó de su casa, transgresoramente,
convirtió su matrimonio
en un exilio en el mismo
momento que cruzó en
brazos de su pareja el
umbral fronterizo de su
ayer.
Tantas lágrimas derramadas
sobre el
lecho virginal de sus
miedos para terminar
de morir ahogada
en unas sábanas
desérticas, exentas de
memoria.
¿ Dónde se  quedaron los
ruidos de sus gateos,
de sus primeros pasos ?
 ¿ Dónde se perdió el
ruido de los tacones
pisando el pasado?
¿ Dónde se perdió el
lejano ruido del
tacatá?.

jueves, 26 de enero de 2017

Conmigo, soy impar.

Proclamo la tristeza como
grito de independencia,
resucito un sueño homérico
para instaurar la melancolía
en el reino de mi corazón.

Nostalgias y ayeres convergen
en mis firmes pasos, añoro
las huellas del dolor, aquellas
que fueron sembradas bajo los
golpes de mis versos.

Mi puño rompe la
monotonía del cielo azul,
y el viento del norte
enfermizo,agrieta el
rostro convencido de este
ilusionista que busca con
ahínco su último truco.