Pertrechado bajo el tumultuoso compás de tus caderas,
agazapado tras el insulso baile de tus manos esferas,
recorro el silencio de tu cuerpo sollozando primaveras
que broten las miradas enamoradas de las lunas más sinceras.
El tiempo del amor rejuvenecido se apea en este andén,
recordando olvidos donde las lágrimas invaden
el reloj de los tristes sueños,no hay suficientes estaciones
donde puedan pernoctar tantos corazones privados de privaciones.
La realidad cohabita en una memoria sin responsabilidad,
faltan islas para tantos naúfragos,así es la inviabilidad
nadar y olvidar,olvidar lo nadado,es la única posibilidad.
El hombre enamorado se desviste de amor,triste ambiguedad.
agazapado tras el insulso baile de tus manos esferas,
recorro el silencio de tu cuerpo sollozando primaveras
que broten las miradas enamoradas de las lunas más sinceras.
El tiempo del amor rejuvenecido se apea en este andén,
recordando olvidos donde las lágrimas invaden
el reloj de los tristes sueños,no hay suficientes estaciones
donde puedan pernoctar tantos corazones privados de privaciones.
La realidad cohabita en una memoria sin responsabilidad,
faltan islas para tantos naúfragos,así es la inviabilidad
nadar y olvidar,olvidar lo nadado,es la única posibilidad.
El hombre enamorado se desviste de amor,triste ambiguedad.