miércoles, 13 de enero de 2010

Soliviantar (12)

La meláncolia se revela en voz baja,
tenuamente se acopla en la baraja,
de cartas servidas al azar
pero siempre con olor de azul de mar..
Pierde su vista en esas líneas lejánas
acopla sus recuerdos en las tíbias mañanas
que la mente descubre en su horizonte,
la rendición del irreverente,incómodo asistente
tratando de perdonar las lagúnas del pensamiento.,
esas que aislan toda clase de remordimiento.
Pensar en el ayer siempre es futurible
pensar en el hoy,es sumamente imposible
pensar en el mañana,sumamente inviable.
El asiento de tu compañero de viaje,
viaja vacío por las estaciones
de los recuerdos prohíbidos,equipaje
además de lígero,postergado de bendiciones.
Nadíe piensa en el compañero ausente
ese mar azul que brama y ruge indolénte
son sonidos de caracola poco atrayente
para tan alta alcurnía,desplazada
y elevada a los altares de tu otra amada.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada