martes, 1 de diciembre de 2009

Inopinado (XII)

En tí,encontré el remanso de paz
interior,y exterior,rostro tapado por el antifaz
de la inocencia,de la tierna ingenuidad,
arrebato en mi interior,toda la bondad
que mi cuerpo,pudiera procrear.
Muchas golondrinas han apadrinado
las estaciones de mi existencia,a tu lado
ahora sé,la espera ha terminado.
Mi corazón,desbordado no duda en entregar
la llave oxidada nunca antes ofrecida
de los secretos que mi pasado ennegrecían.
Has venido en mi auxilio,salvadora de mi vida,
recogiendo a este naufrago atormentado
por la falta de amor que ahora tu has alimentado.
Viviré en eterna y profunda gratitud
de que una princesa encantada por mis sueños
halla dado,al fín,sentido,a mi inquietud.

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