domingo, 29 de noviembre de 2009

Invernada (124)

Sobrevive el instínto animal,
revive el infausto destino carnal,
sólo con recrear en mi mente,
la codicía determinada,impertinente.
Sonrisa adornada de suspíro de lujúria,
gemido en lo más hondo de tu incúria,
atraviesas mi perniciosa piél,
labios acaramelados,sabor a miél.
Sudores acarician mi enjuta conciéncia,
resoplando de ardor mi tórrida decéncia
de inocencia,
caeré de nuevo rendido a tus desos,
descubriré al fín,la tierra de Prometeo,
hechizado,omnubilado,por la música,
silencisa, pausada de Morpheo....

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